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Reportaje sobre la iglesia en Cuba

Por el Lic. Rdo. Roberto Rodríguez Rodríguez
Julio del 2001

Durante un evento en el exterior un pastor me preguntó si había iglesias en Cuba. La pregunta no me tomó por sorpresa. No sólo hay iglesias en Cuba, sino que están muy avivadas y en constante desarrollo. La historia de la religión en Cuba ha sido sui generis con relación al resto de los países latinoamericanos. Para una mayor comprensión de ese fenómeno hay que remontarse a los orígenes de todo. Bien poco o nada pudieron aportar nuestros aborígenes a la religiosidad de la isla ya que no quedó ninguno para hacer el cuento. Al predicársele al indio Hatuey, mientras agonizaba en la hoguera, este respondió : "Si los españoles van al cielo, yo quiero ir al infierno." Sobran los comentarios. Muchos de nuestros próceres de la independencia en el siglo diecinueve, se educaron en Europa y fueron permeados de la irreverencia y el anticlericarismo heredado de la Revolución francesa y no pocos llegaron a ser deístas en el modo de pensar. Añádase a esto que la jerarquía catolicorromana en la isla tomó partido al lado de España y por ende en contra de la independencia de Cuba. De esta manera, desde bien temprano, se colocó la fruta del escepticismo en la cesta de la religiosidad popular cubana. Tres corrientes conforman el espectro religioso cubano: el catolicismo romano, las religiones de origen africano y el movimiento protestante. Este último fue introducido en la isla por los pastores mambises y recibió un considerable desarrollo por el abnegado trabajo de los misioneros estadounidenses, con los cuales la iglesia cubana siempre estará en deuda. Hay 49 denominaciones acreditadas en la isla y un determinado numero de organizaciones paraeclesiásticas que complementan el trabajo de las iglesias. También, como resultado del despertamiento religioso que se ha producido en el país, han surgido numerosas agrupaciones evangélicas, unas por bipartición o desprendimiento de otras denominaciones y otras por generación espontánea. Si bien estos grupos carecen de status jurídico, han encontrado el espacio vital y la oportunidad de existir y de expresar su fe. Una nueva entidad social ha hecho su aparición en campos y ciudades: las "casas culto" (o iglesias en hogares), que junto a las células de oración, ya suman varios miles a lo largo y ancho del país, según algunos estimados. Un fenómeno consustancial al de las casas culto es la aparición de cientos de nuevos pastores, la mayor parte sin el adecuado bagaje teológico, pero con un promedio de escolaridad de bachillerato y un buen número de ellos con carreras universitarias. La Comisión Bíblica del Consejo de Iglesias (CIC) distribuye anualmente miles de Biblias, folletos y ocasionalmente libros cristianos; sin contar la literatura que otras instituciones cristianas reciben directamente desde el exterior. En ocasiones es posible adquirir Biblias en algunas librerías del estado. Cientos de templos han sido reparados, reconstruidos y, en muchos casos, ampliados. Los seminarios han mejorado sus instalaciones. El Seminario Evangélico Los Pinos Nuevos, en Placetas, Villa Clara, ha reemplazado sus vetustas y carcomidas edificaciones de madera de los años treinta, por modernos y cómodos inmuebles. A varias millas, en Miller, los metodistas han levantado su Centro Canaán que puede alojar a mas de 1.500 personas; algo más hacia el este, está Mi Campamento, centro de actividades juveniles fundado en la década de los cincuenta por la misionera estadounidense Helen Black, quien aún reside en Cuba. Al frente, los episcopales poseen una estratégico terreno y a pocas millas de distancia, rumbo al oeste, está el CANIP, el centro de actividades presbiteriano. Un poco más y habrá que quitarse las sandalias cual Moisés, al transitar por aquellos santos lugares. Todas estas entidades, y otras similares en el resto de la isla, tienen un saturado calendario de actividades y son insuficientes para satisfacer las crecientes necesidades de las iglesias. Muchas veces las iglesias y otras instituciones evangélicas, han hecho uso de las instalaciones estatales para la celebración de sus actividades. La Confraternidad Interdenominacional de Ministros y Pastores Evangélicos de Cuba (CIMPEC) celebró su última Asamblea General en la Base de Campismo Las Clavellinas, en Camagüey. Los adventistas del séptimo día celebraron un Congreso Internacional en el Palacio de las Convenciones de la Ciudad de la Habana, en el que participó su líder mundial; hace algún tiempo un pastor de Miami celebró reuniones de evangelismo en un teatro de la ciudad de Matanzas. Tuve el honor de predicar en un abarrotado teatro de Jagüey Grande., donde la Iglesia Cristiana Reformada culminó su Confraternidad Nacional el pasado año; para citar solo algunos casos. Para muchos de estos eventos y para los seminarios y asilos auspiciados por las iglesias, se pueden adquirir , a bajo costo, los insumos necesarios, en tiendas especialmente habilitadas al efecto. Las iglesias mantienen un incesante intercambio de visitas con el exterior. Cientos de lideres cubanos viajan como delegados a eventos internacionales o invitados a otras actividades de las iglesias; a su vez, agrupaciones musicales, conferenciantes y creyentes en general visitan la isla cada año. En el verano pasado y por una semana, un grupo de líderes extranjeros con la ayuda de jóvenes intérpretes de las iglesias, evangelizó de casa en casa en tres pueblos de la provincia de Villa Clara, y no es la primera vez que lo hacen. Recientemente, varios profesores del exterior enseñaron inglés bíblico en la Iglesia Bautista de Santa Clara. Participaron 500 alumnos. En la misma ciudad, en mayo pasado, un numeroso grupo de creyentes de varias denominaciones se congregó en la Iglesia Presbiteriana para oír un coro del exterior que interpretó sus canciones en inglés, para sólo citar algunos casos. El Señor está haciendo grandes cosas en Cuba, muchas vidas responden al mensaje del evangelio. Las iglesias, como organismos vivos y dinámicos, precisan cada vez más de nuevos espacios para desarrollar su labor salvífica y profética y los están encontrando. Si quieren saber más sobre lo que está sucediendo en las iglesias en Cuba, visítennos. ĦQUE TODA LA GLORIA SEA PARA NUESTRO SEÑOR! Lic. Rdo. Roberto Rodríguez Rodríguez. (Pastor evangélico que reside en Sagua la Grande, Villa Clara, Cuba.)